Cuando vamos conduciendo por la ciudad y llevamos prisas, solo necesitamos ver un semáforo en ámbar para estresarnos y enfrentarnos a un dilema en cuestión de segundos, o menos. ¿Debería acelerar un poco y pasar antes de que se ponga en rojo? ¿Me multarán si no llego a tiempo? A continuación te ayudamos a que sepas cómo actuar en esta situación a la que nos enfrentamos a diario miles de personas.

Pasar un semáforo en ámbar

Cuando circulamos en vías urbanas y nos encontramos con un disco verde o rojo en un semáforo, casi instintivamente reaccionamos de la forma correcta. Pero parece que cuando el semáforo está en ámbar las reacciones de cada conductor pueden variar según la persona o las circunstancias.

Si vamos muy rápido y estamos cerca, la reacción natural es acelerar y pasar en ámbar. Quizás sea por no obligarse a parar cuando se pone en rojo. Es como si tuviéramos algo en contra de los semáforos en rojo: esos malditos cacharros que nos obligan a parar, cuando a veces no es ni siquiera necesario. ¿Quién no ha pensado así alguna vez?

¿Pueden multarnos por pasar con el semáforo en ámbar?

Ante esta pregunta sólo podemos acudir al reglamento de circulación para saber qué dice al respecto.

Allí dice claramente que una luz roja prohíbe el paso. Aquí no hay dudas, ¿verdad? Es más, debemos detenernos justo antes de la línea de detección anterior más próxima al semáforo, que no siempre está justo debajo del semáforo.

Ahora bien, ¿qué dice el reglamento cuando el semáforo está en ámbar o amarillo?

Cuando el disco del semáforo luce de color amarillo fijo (no intermitente) debemos detenernos igual que si se tratase de una luz roja. Siempre es así, salvo que cuando se encienda nos encontremos tan cerca de la zona donde debemos detenernos que no podamos hacerlo en condiciones de seguridad.

¡Vaya! seguro que muchas personas ni se acordaban de esta parte del reglamento cuando aprobaron el carnet de conducir.

La luz ámbar o amarilla intermitente indica algo distinto. Significa que debemos circular con precaución y ceder el paso si fuera necesario.

Pero, en definitiva, cuando nos encontremos un semáforo en ámbar, debemos detenernos… a menos que nos lo encontremos “encima” o literalmente a punto de rebasarlo. Si no lo hacemos, la policía podría multarnos con toda la razón, y lo más grave es que podríamos causar algún accidente. Toma nota de nuestro consejo como autoescuela en Vigo.

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